lunes, 7 de mayo de 2012

¿Te robaron o te clonaron las tarjetas de crédito o débito? ¡No te quedes callado, reclama!


En diciembre del 2005, mientras hacia algunas compras, me robaron la cartera. La única que estaba cerca de mí era una chica de aspecto “inocente”, sin embargo, bastaron unos segundos para que me dejara sin aguinaldo y sin regalos de Navidad, pero eso sí, me obsequió un tremendo coraje y mucha paciencia para dar seguimiento a mi aclaración bancaria.

Aunque parecía que todo era sumamente complicado, porque me habían vaciado la tarjeta de débito y hasta compraron a meses sin intereses con la de crédito, no me di por vencida, seguí como toda una “guerrera” el protocolo hasta que retornó el dinero a su lugar y reconocieron como inválidos los cargos que se habían registrado en el estado de cuenta de ambos plásticos.

Seis años después, es decir, en el 2011, ooooootra vez el fraude bancario se hizo presente en mi estado de cuenta. Me clonaron la tarjeta de crédito en internet, “alguien” compró varios boletos de autobús e hizo otros “gastitos”. Ni modo, a tomar el teléfono y a contactar -luego de varios minutos- a un ejecutivo del banco.    

De esta aventura desesperada les comparto varias lecciones:
Afortunadamente en ambos casos recuperé mi dinero. El secreto es: no bajes la guardia, recuerda que se trata de tu dinero y de mantener limpio tu historial crediticio.
1.      Nunca desistas aunque parezca que los bancos ponen a prueba tu paciencia.
Si la primera vez tu aclaración telefónica no procede, redacta una carta a detalle.
2.      En la carta no sólo debes exponer la situación sino la importancia de hacer una pronta revisión a tu comportamiento como cliente del banco
y en la que también exijas que se comparen las firmas de los vouchers que “supuestamente” firmaste. O bien, si se trata de una clonación en internet, también exige que se demuestre con videos u otras evidencias que tú fuiste quien se presentó a recoger los productos en el negocio, el cual está obligado a solicitar a sus clientes tanto una identificación oficial como el plástico con el que se realizó la compra.
3.      Anota las fechas, hora y nombre del ejecutivo que te atiende, así como los números o folios que te proporcione para dar seguimiento a la aclaración.  
4.      Si por alguna razón el ejecutivo bancario es descortés al momento de levantar tu aclaración, no lo dudes y exígele hablar con su jefe o coordinador.
5.      Es importante que guardes una copia o anotes los datos de tus tarjetas, así como el número al que debes llamar para cancelarlas en caso de robo o extravío. Considera guardar, cuanto antes, en los contactos de tu móvil, el número telefónico del banco (o bancos) con los que tienes alguna relación.
6.      Conserva al menos un mes los vouchers o tickets para que al revisar tu estado de cuenta cotejes que realmente hiciste tus compras. Si desconoces uno o varios cargos en tu estado de cuenta, inmediatamente repórtalos.

Afortunadamente en ambos casos recuperé mi dinero. El secreto es: no bajes la guardia, recuerda que se trata de tu dinero y de mantener limpio tu historial crediticio.


Todo saldrá bien, sólo trata de seguir hasta el final, ¡no te rindas!

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